El coste reconocido de una película no se deduce de un presupuesto anunciado
La normativa del ICAA exige conceptos admitidos y acreditación documental; una cifra promocional no demuestra esa resolución.

Cuando una noticia menciona cuánto cuesta una película conviene preguntar qué cifra está utilizando. La Orden ECD/2784/2015 regula el reconocimiento del coste con conceptos, condiciones y procedimientos de acreditación. Su texto consolidado consultado incorpora la actualización de junio de 2025. Un presupuesto anunciado y un coste reconocido no son dos nombres que puedan intercambiarse sin comprobar documentos.
El artículo 2 sitúa el concepto en el ámbito de las medidas de fomento e incentivos al cine y al audiovisual. Incluye gastos de producción y determinados conceptos para realización y promoción dentro de sus condiciones y límites. Además, su apartado 5 exige que los gastos computados se hayan pagado al justificar y que se documenten con facturas u otros justificantes y acreditación del pago.
Para leer una noticia industrial, proponemos separar tres preguntas: qué importe se preveía gastar, qué importe se declara y qué importe consta reconocido. Si solo se dispone de un anuncio de presupuesto, no se puede completar la tercera casilla con el mismo número. Esa separación evita utilizar una previsión como si ya se hubiera revisado administrativamente.
Un ejemplo ficticio lo muestra: que un proyecto comunique un presupuesto de un millón de euros no permite afirmar que exista una resolución que reconozca un millón. Harían falta sus documentos y el procedimiento correspondiente; esta pieza no calcula qué cantidad sería admitida. Tampoco el coste acredita por sí solo rentabilidad, taquilla o calidad artística. Cuando compares cifras, conserva su fuente y su condición, para que el tamaño anunciado de una producción no se transforme en una certificación que no has consultado.